Camilo y los rebeldes cruzan Camagüey

 A 55 AÑOS DE LA INVASIÓN A OCCIDENTE

Por Axel Quifer

Foto Archivo

Camilo en la etapa de la invasión

Camilo en la etapa de la invasión

A 55 años de la invasión a occidente, para llevar la guerra hasta Pinar del Río, traemos a nuestros lectores una de esas acciones que, además de cómica salvó la vida de los combatientes de la columna Dos, Antonio Maceo en su paso hacia Las Villas.

En sus acciones durante la etapa insurreccional, Camilo Cienfuegos, el inolvidable comandante del sombrero alón y la sonrisa amplia fue promotor de muchas anécdotas, unas graciosas y otras tristes, algunas creadas por el pueblo, que lo adoraba, y otras nacidas de su imaginación.

A finales de la primera quincena de septiembre, Camilo y sus 91 hombres estaban rodeados por los guardias de Batista en una amplia zona de la provincia de Camagüey, cerca del central Baraguá.

Llevaba muchos días de marcha, evitando emboscadas y encuentros que no lo dejaran cumplir con la orden de Fidel de llevar la guerra hasta la provincia más occidental.

Camilo pudo determinar que estaban rodeados por fuerzas muy poderosas que entrarían en acción en cualquier momento por lo que reunió a sus hombres y les dijo en tono muy serio y grave:
”Estamos pasando por una situación crítica, nos quedan largas jornadas muy peligrosas donde posiblemente tengamos que abandonar los pocos caballos que tenemos pues hay más de mil soldados alrededor”.
El legendario guerrillero, especialista en hacer bromas y mantener el buen humor sabía ser muy serio cuando era necesario así como también muy sincero con sus compañeros por lo que su conducta ejemplar despertaba admiración y respeto por parte de los mismos.

EL DETECTOR DE MENTIRAS

En esas difíciles condiciones los rebeldes capturan a tres guardias vestidos de civil, uno de ellos, el cabo Trujillo.

Camilo lo miró fijamente y llamó al doctor Sergio del Valle. Lo apartó del grupo y señaló: “Sergio, vamos a ponerle el aparato de tomar la presión al cabo Trujillo y decirle que es un detector de mentiras.

Sergio lo miró serio; en un momento como aquel aparecerse con esa broma. ¿Acaso el hombre no sabría lo que era aquello?

Camilo continuó con su plan y ordenó: “Ponle el detector de mentiras a este buen señor”.

Sergio siguió las órdenes de Camilo y este, muy serio interrogaba al cabo: Vamos a ver si dices la verdad. ¿Son ustedes guardias o no?

El cabo muy nervioso explicó que no;  el médico de la columna consultaba el instrumento, apretaba la perita de aire y hacía una seña negativa.

Camilo, con la cara muy seria y amenazante le aseguró al cabo: “¡Usted es un mentiroso! ¡El detector de mentiras dice que usted no dice la verdad! Los presentes que conocían el aparato, ya casi no podían aguantar la risa; pero el cabo Trujillo se derrumbó y contó la verdad.

Camilo lo convenció que colaborara con los rebeldes y salvara su vida. Así lo hizo Trujillo y la tropa pudo burlar las emboscadas y seguir hacia las villas. Esta vez las tropas avanzaron por el norte de Camagüey y burlaron a sus perseguidores. Gracias al “Detector de Mentiras” y la idea de Camilo salieron ilesos de un gran peligro.

EL CRUCE DEL JATIBONICO

Nadie mejor que el propio Camilo para contarnos la forma en que los rebeldes cruzaron el caudaloso río jatibonico, crecido por las lluvias y su llegada a las villas.

“En río Jatibonico se puso una soga el agua daba al pecho y la corriente era muy fuerte. Yo besé la tierra villaclareña, todos los hombres que componían la tropa estaban alborozados. Una pequeña parte de nuestra misión estaba cumplida. Camagüey, quedaba atrás, Camagüey y sus horas difíciles, Camagüey y sus horas de hambre.

“Una idea de eso es que durante treinta y un días que duró la marcha por esa provincia solamente comimos once veces, con el día que nos comimos una yegua cruda y sin sal. Con esto lográbamos uno de los más grandes triunfos en el orden militar revolucionario, ya que a pesar de las numerosas fuerzas del ejército de la tiranía, por tratar de exterminarnos, habíamos cruzado el largo recorrido desde Oriente hasta Las Villas, con sólo tres bajas”.

Fuentes: Camilo, Señor de la Vanguardia y ECURED

 

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One response to this post.

  1. se canto pq. estas vivo Camilo y no pq . te haias muerto.

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